<
 

Pruebas Audi S5: A la Velocidad del Lujo Palma Baleares

A continuación les presentamos a los fanáticos de los autos de lujo las pruebas del Audi S5. Con sólo un click podrá conocer todas las características que envuelven a este auto...

Villar Corella Jorge
971713364
Tous I Maroto 5
Palma, Baleares

Esta Información es Proveída por
Comercial Citroen, S.A.  
971910100
 5
Palma, Baleares

Esta Información es Proveída por
TALLERES RAIMAT
971466013
Pasaje Can Curt, 14 - bajo
Palma de mallorca, Andalucía
 
EUROMASTER AUTOMOCIÓN Y SERVICIOS S.A.
971461409
C/ Juan Alcover, 15.
Palma de mallorca, Andalucía
 
RENAULT FONERS
971468864
Calle Forners, 59.
Palma de mallorca, Andalucía
 
Hispanomocion S.A.  
971470535
Arago 191
Palma, Baleares

Esta Información es Proveída por
Autolatina S.L.  
971285508
Son Rapinya 8
Palma, Baleares

Esta Información es Proveída por
TALLERS SUAUTO
971752402
C/ Blanquerna, 21 A - 23 A
Palma de mallorca, Andalucía
 
MOTOS SALOM
971462686
Calle Tomás Forteza , 24.
Palma de mallorca, Andalucía
 
BLAU MOTORS
971434443
Calle Gran Via Asima, 22 A (Pol. Son Castello).
Palma de mallorca, Andalucía
 
Esta Información es Proveída por

Pruebas Audi S5: A la Velocidad del Lujo

Proveído Por:

Nota global 13.4/20

Vamos a ser francos. El Audi S5 no es un deportivo superradical, pero ¿a quién le importa? El último ‘superpotenciado’ de los cuatro aros derrocha estabilidad, confort, calidad y también elegancia en su imagen. Es un coupé de lujo con las ventajas de un bastidor recién sacado del horno –el mismo que usa el novísimo y laureado A4– y de todos los gadgets que incorporan los últimos modelos de la casa germana, pero dotado además de tracción integral quattro y un auténtico ‘pepino’ de 4.2 litros y 354 caballos.

Empezaremos a hablar de este último aspecto, el motor. Es un bloque conocido, pero montado en el S5 tiene cuatro caballos más que en el A6 o en el A8 y, sobre todo, un sonido más grave e imponente. Tiene mucho par desde prácticamente el ralentí, aunque especialmente a partir de las 3.500 vueltas, y es muy progresivo para conseguir prestaciones más que adecuadas para un motor de su potencia y cilindrada. La sensibilidad del acelerador es también la justa para un coche de estas características, así que el único problema estriba en que podemos disparar el consumo por encima de los 15 litros a los 100 en cualquier recorrido a poco que nos pese el pie derecho.

Conducción 17/20

Por lo demás, el confort de marcha del S5 es admirable, especialmente si tenemos en cuenta que esta versión cuenta con un tarado de amortiguación específico y más duro que el resto de la gama. La carrocería absorbe los baches como una berlina premium, y los asientos sujetan bien, pero sin causar agobios, dolores, punzamientos u otras cuitas en viajes de larga distancia. En otras palabras, tiene un diseño interior tan válido para ir al trabajo como para marcarse un buen tramo de montaña o, simplemente, cruzarse la península de una tirada.

En el apartado de curiosidades, nos ha llamado la atención el sistema opcional de arranque sin llave. Primero, porque la ‘pseudollave’ es bonita, aunque algo pesada; y segundo, porque si la introducimos en una ranura dispuesta al efecto de arrancar el motor, este procedimiento consistirá en presionar el mando directamente contra el salpicadero. Si, por el contrario, preferimos dejar la llave mágica en un hueco portaobjetos, el motor empezará a girar cuando presionemos el botón ‘Start/Stop’ situado en la periferia de la palanca de cambios. Confunde un poco, pero sólo al principio.

Bueno, ya lo hemos palpado por dentro, pero con las prisas no nos habíamos parado a ver el Audi S5 desde fuera. El actual tope de gama del coupé alemán –es posible que llegue un RS5 V10 biturbo con suficientes caballos para que media España vaya al galope– estrena una parrilla delantera gris platino con perfiles tan cromados como los retrovisores exteriores, cuatro salidas de escape ojivales, un pequeño alerón trasero y parachoques modificados. Con todo, su imagen resulta deportiva y elegante a la vez, logrando un difícil compromiso que mantiene amplio el espectro de clientes. Lo ideal sería que mantuviera este compromiso durante la conducción y, como veremos a continuación, esta condición también se cumple.

Engranamos primera; nuestra unidad equipa la caja de cambios manual de seis relaciones, de buen manejo aunque de recorridos más bien largos. El tacto del embrague es más duro que en los demás A5, pero no molesta ni siquiera en ciudad. Allí, a falta de la versión automática Tiptronic, que cuesta 2.680 euros más, tiramos siempre de relaciones largas, y el motor nunca desfallece, por despacio que gire. Consumimos mucho, pero nos sentimos por encima del resto de los mortales por disfrutar de una apabullante aceleración desde parado y por las fulgurantes recuperaciones que nos regala nuestra montura justo en el momento que buscas el cambio de carril o superar el semáforo cuando se intuye el paso a ámbar. También la dirección electrohidráulica es fácil de accionar pese a los neumáticos en medida 245/40 R18 que equipa… en resumen, prueba superada.

Seguridad 15/20

En este coche, la seguridad está muy relacionada con el confort y el comportamiento, porque no todos los deportivos son seguros en manos de un conductor estándar. En el S5, sonido del motor no penetra en el habitáculo más de la cuenta, aunque sí ameniza el viaje. En carretera, la gran distancia entre ejes del S5 se torna en una estabilidad mayor incluso que la de un A6, lo que permite afrontar viajes por autovía y autopista con una seguridad envidiable, incluso en despistes bastante por encima de la velocidad legal. Y la gran pregunta: ¿qué tal va por carreteras reviradas? Pues muy bien, la verdad. Los estándares de agarre, estabilidad, frenada y paso por curva están a años luz de los términos medios, y permiten una conducción rápida y sencilla inimaginable hasta hace tan sólo unos años. La tracción quattro nos saca de muchos apuros cuando el eje delantero no puede aplicar la potencia correctamente, y en superficies rotas raya a un nivel excepcional. De hecho, allí realmente puede codearse con la crème de la crème. Pero no debemos confundirnos: en manos de un conductor experto, hay coches más eficaces, sobre todo por la agilidad que el S5 no posee. No es un superdeportivo en el sentido estricto de la palabra, pero un conductor normal no lo notará; es más, agradecerá la extrema facilidad con la que este coupé de lujo puede conducirse a un ritmo muy, pero que muy veloz.

Confort 17/20

Puede ser gastón, sí, pero en el S5 se vive bien. Respecto a un A5 ‘normal’, incorpora un volante deportivo, detalles con el logotipo de la versión S repartidos por los asientos, la palanca de cambios y los susodichos asientos, así como inserciones en aluminio en la consola central y alrededores. La calidad de todos los materiales empleados es más que satisfactoria; cuesta encontrar plásticos duros y la ergonomía tampoco admite crítica, o no más que cualquier modelo actual de Audi, dado que adopta el sistema MMI para controlar el sistema de sonido –Bang & Olufsen en nuestra unidad de pruebas, aunque es equipo opcional–, el ordenador de a bordo y hasta la configuración de las luces diurnas de leds. ¿Y tiene problemas? Pocos, a decir verdad, y se manifiestan más con el coche en movimiento. La visibilidad trasera es ligeramente peor que en otros coches del mismo segmento, como un Mercedes CLK, y las ventanas delanteras sin marco dejan entrar ciertos ruidos aerodinámicos. No son turbulencias molestas, pero suenan. En todo caso, suponemos que se trata de un desajuste de las primeras unidades de este modelo, fácilmente soluble en las series venideras.

Ecología 8/20

Desde luego, no es prioritario para el S5 lograr un buen compromiso entre prestaciones y emisiones contaminantes.

Valor de compra 10/20

Le damos el aprobado porque este coche tendrá una buena venta de segunda mano y porque ofrece mucho por su elevado precio.

Haga click aquí para leer más artículos de Car and Driver