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Pruebas Abarth Grande Punto Badajoz Extremadura

Bien escondido tras su disfraz de Abarth, este Grande Punto oculta su ADN de práctico utilitario italiano. Y no es una pose, es una advertencia. Continúe leyendo el artículo...

Distribucion Y Ventas S.L.  
924245811
Nacional V Madrid-Lisboa Km. 0398,0
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Juan Gonzalez Rodriguez 
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AUTOMOCIN DEL OESTE
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C/ Manuel Rojas Torres, nave 6 - carretera de Madrid (junto a Renault).
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Pruebas Abarth Grande Punto

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Nota global 13/20

La picadura del escorpión lo ha transformado en todo un deportivo de raza.

Seguramente la historia del Abarth Grande Punto no sea diferente a la de cualquier otro proyecto de marketing que busca rentabilizar al máximo un producto conocido, dotándolo de un aspecto más deportivo. Seguramente, pero cuando nos ponemos al volante, esta idea se esfuma. Por su aspecto y por su comportamiento, nos cuesta reconocer al práctico Fiat Grande Punto que se esconde tras este esmerado disfraz de Abarth.

Enseguida, nos vienen a la mente esas historias de superhéroes urbanos. Como la del inocente estudiante Peter Parker, quien adquirió unos extraordinarios 'súperpoderes' al ser mordido por una araña y ahora cada noche se disfraza de Spiderman para velar por la seguridad de su metrópoli. No cabe duda de que su historia guarda cierto paralelismo con la de nuestro protagonista de hoy, este Grande Punto que se ha transformado en Abarth para deleitarnos con su deportividad por las calles de cualquier ciudad.

Conducción 17/20

En los primeros metros que recorremos a los mandos del Abarth Grande Punto, el coche nos agrada por dos motivos: su fácil manejo en ciudad y la escasa rumorosidad del motor. Estas características le hacen ser interesante como utilitario. Se aparca con facilidad, ofrece una visibilidad correcta -sobre todo por los espejos retrovisores exteriores-, el motor tiene un par más que suficiente a medio y bajo régimen y la suspensión nos permite pasar los badenes sin dejarnos la espalda en el asiento (no como en otros coches de este tipo).

No cabe duda, esta prueba está más que superada, pero llega la hora de la verdad. Salimos a carretera de montaña con el Abarth Grande Punto e incrementamos el ritmo de la marcha. Para la ocasión hemos preparado un recorrido de pruebas especialmente duro, enlazaremos los puertos abulenses de Arrebatacapas y El Boquerón. Se trata de un recorrido bastante largo y especialmente revirado. Sin embargo, en este terreno el Abarth Grande Punto consigue embelesarnos con un comportamiento que resulta tan emocional como eficaz, sobre todo por la facilidad con la que logramos dirigir el tren delantero en las entradas de las curvas. Hay que recordar que el chasis del Grande Punto se ha modificado notablemente en esta versión, rebajando su altura en 10 milímetros y sustituyendo los amortiguadores por unos de mayor dureza. Pero la principal ventaja frente a sus rivales tiene nombre y apellidos: “Sport Boost”.

En el centro del salpicadero nos encontramos con un botón que modifica la respuesta del motor, la dirección y la suspensión de este Abarth GP. Con este control activado, el par máximo disponible pasa de 206 Nm a 230 Nm y se entrega a 3.000 vueltas en lugar de a 5.000. Con el modo deportivo activado el paso por curva es mucho más rápido. Por el contrario, la eficacia en frenada es exactamente la misma, así como los sistemas de control de tracción y estabilidad que se mantienen siempre alerta.

Eso sí, el equipo de frenos merece una mención aparte. Son de marca Brembo y los discos tienen unas dimensiones espectaculares (305 mm × 28 mm los delanteros y 264 mm × 11 mm los traseros). Son los más eficaces que de cuantos hemos probado en los coches de esta categoría y eso nos permite apurar las frenadas al máximo, aunque por el contrario, tienen un tacto algo brusco en ciudad, donde pueden parecernos exagerados.

Concluimos el tramo y el análisis no puede ser más positivo.

El chasis inteligente, la buena calibración de la dirección y el motor 1.4 Turbo de 155 caballos forman una combinación perfecta y todo eso se traduce en una agilidad tremenda a la hora de realizar una conducción deportiva. Sólo en las frenadas más exigentes notamos como la trasera se manifiesta en forma de ligeros desmanes capados con la delicadeza esperada del control de estabilidad.

Seguridad 12/20

En materia de seguridad el Abarth Grande Punto cuenta con un equipamiento adecuado: airbag frontales, laterales delanteros y de cortina. Todos de serie, así como los controles electrónicos de estabilidad y tracción (el primero no se puede desactivar). Aunque sin duda, lo mejor en materia de seguridad activa es el equipo de frenos.

Además, en las pruebas de choque de Euroncap se beneficia de las 5 estrellas que ya obtuvo el Fiat Grande Punto en 2005, cuando se lanzó al mercado.

Esto nos hace considerar al Abarth GP como un coche seguro, aunque también existen algunos inconvenientes en materia de seguridad como la imposibilidad de equipar airbag laterales traseros o faros de xenón.

Confort 12/20

En el habitáculo del Grande Punto lo primero que llama la atención es la perfecta personalización que se ha llevado a cabo. Esto nos permite distinguir al Abarth del resto de la gama a primera vista. En el exterior son muchos los distintivos de la marca del escorpión que podemos apreciar. Además del logotipo y de las entradas de aire con forma de panel de abeja, destacan los faldones, los espejos en color rojo (a juego con las líneas de los laterales). En la trasera, el protagonismo reside en la doble salida de escape cromada y el spoiler.

En el interior la personalización continúa siendo exquisita, con un volante deportivo de cuero, con mandos integrados y las costuras en color rojo, exactamente iguales que las del pomo de la palanca de cambios, el recubrimiento del freno de mano, asó como el ribete de las alfombrillas. Los asientos tienen unas formas muy similares a los baquets y un tamaño muy adecuado. Sujetan perfectamente y no resultan incómodos ni excesivamente grandes para los pasajeros de las plazas traseras.

El salpicadero está acabado en color blanco, rojo o negro (a elegir) y la consola central luce una terminación con aspecto de fibra de carbono. Todo esto unido a los pedales de aspecto metálico y el reposapiés del copiloto, contribuye a crear un clima de frialdad típico en los deportivos. Además, en el centro del cuadro de mandos encontramos un indicador digital de la presión de soplado del turbo.

En la parte trasera, lo mejor es el espacio disponible para las rodillas y la altura del techo, ambos muy adecuados para un coche de sus características. La anchura disponible es correcta para tres pasajeros y hay asideros para todos los ocupantes. Sólo un detalle nos sorprende negativamente: en la plaza central no encontramos reposacabezas.

Por lo demás, la postura de conducción es bastante acertada aunque no tan baja como en un Ibiza Cupra, por ejemplo. La palanca del cambio también es demasiado larga pero presenta un manejo rápido y preciso. Agradecemos que se haya prescindido del reposabrazos que equipa el Grande Punto Sport. La visibilidad es óptima gracias al tamaño de la luna, a la disposición de los pilares A y B, y a los espejos retrovisores exteriores, que son de gran tamaño y compensan la escasa visión que se tiene por el interior.

Ecología 10/20

A pesar de tratarse de un coche relativamente ligero (1260 kilos) y de contar con un motor de sólo 1.4 litros, el consumo del Abarth Grande punto es más similar al un coche de mayor potencia y tamaño que el suyo. La explicación es bien sencilla, su estética deportiva (llantas de 17 pulgadas, faldones, alerones, etc.) y el funcionamiento a casi cualquier régimen del turbo dan como resultado un consumo oficial en régimen mixto de 6,9 litros/100 kilómetros, lo que equivale a unas emisiones de 162 gr/km. Pero la realidad es que nosotros no logramos bajar esta cifra de los 7,3 litros en una conducción relajada.

Para ser justos, también hay que decir que las prestaciones de esta mecánica están por encima de lo esperado y compensan con creces el gasto. Sólo que debemos mentalizarnos de que no estamos ante un coche de consumo comedido.

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