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Ford Focus RS vs Subaru Impreza WRX STI Córdoba Andalucía

A Continuación le presentaremos las diferencias del Ford Focus y del Subaru Impreza. Si le interesa leer mas sobre estos dos vehículos presione aquí...

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Ford Focus RS vs Subaru Impreza WRX STI

Proveído Por:

Planteamientos muy similares, longitudes clavadas en los 4,4 metros (4,41 el Impreza), 305 caballos con motores 2.5 turbo y un espíritu importado directamente del Mundial de Rallyes. La principal diferencia está en el precio: el STI cuesta 44.950 euros, y la versión Plus es aún más cara, 48.950 euros, pese a que sólo se diferencian por el sistema multimedia y el acabado plateado/dorado de las llantas. Por su lado, el Focus RS ‘sólo’ cuesta 33.995 euros, un precio de saldo si tenemos en cuenta la caballería que hay debajo del capó.

La otra diferencia de bulto entre nuestros rivales es el tipo de transmisión: el Ford opta por la tracción delantera con autoblocante mecánico; el Subaru, fiel a sus principios, prefiere la tracción integral con diferencial central y otros en cada eje, todos controlados electrónicamente. A priori, el Impreza debería mostrarse superior en terrenos de adherencia comprometida, mientras que el Focus podría aprovechar su ventaja de 140 kilos para moverse con mayor agilidad en carreteras bien asfaltadas... y en la práctica es así.

¿Preparados?

Las sensaciones de conducción también muestran puntos en común: los dos contendientes corren mucho, pero mucho de verdad. Para un conductor ‘normal’, es muy complicado mantener un ritmo alto con estos coches durante más de 20 minutos sin acusar el esfuerzo físico: su enorme capacidad de agarre provoca fuerzas laterales de la misma proporción, que harán pensar a los pasajeros que viajan en una montaña rusa y no en un compacto deportivo.

Dicho de otra manera, éstos no son coches normales ‘tuneados’ para jovenzuelos ansiosos por demostrar sus habilidades en cuantas rotondas se crucen en su camino, sino máquinas capaces de hacer un buen papel en rallyes regionales y cuya velocidad llega a asustar en carretera abierta. Justo por eso nos fuimos a un circuito para probarlos con intensidad, pero sin riesgos.

Nada mejor que un sprint desde parados para ir cogiendo el ritmo; allí el Impreza dio el do de pecho, con un increíble 0-100 de 5,3 segundos consentido por su avanzado sistema de tracción total. Por su lado, el Focus también bajó de los seis segundos, y en el último tramo le recuperó algunos metros a su rival. Ya en carretera abierta, el Ford impone su ley en las recuperaciones 80-120 km/h en cualquier marcha, gracias a que su propulsor es bastante más enérgico y lineal que el de su rival japonés. El par máximo del motor 2.5 Turbo del RS es 440 Nm disponibles entre las 2300 y las 4500 vueltas. En el Impreza necesitamos bajar una marcha siempre y aún así la respuesta no es tan desmesurada. Su par máximo es 407 Nm y se obtiene a las 4000 rpm. Por el contrario, con el Subaru podemos apurar los cambios hasta más allá de las 7000 vueltas. En el Focus no, aunque tampoco nos lo pide el cuerpo...

Shakedown

Llegan las primeras curvas y el Focus se luce. Entra mucho mejor, directo hacia el vértice, llegando a sobrevirar muy ligeramente en algún caso. Una vez situados, hay que aplicar el gas progresivamente, y el autoblocante Quaife viene en nuestra ayuda: hasta que se roza el límite, parece que cuanto más aceleramos, más nos acercamos al interior de la curva. Es una sensación agradable, aunque requiere acostumbrarse a un volante que se mueve hacia un lado en cada aceleración; son cosas del autoblocante. Una vez habituados a esa pequeña reacción, ir rápido con el Focus es bastante sencillo.

Al Subaru le cuesta más empezar a girar, a no ser que lo balanceemos ligeramente antes de la curva y mantengamos la frenada durante la primera mitad del giro. A partir de entonces, un golpe de gas conseguirá ponerlo ‘de lado’, especialmente con la configuración Sport Sharp de los diferenciales. Quizá más divertido que el Focus, pero mucho más difícil de domar, en este Impreza se nota una dirección muy precisa, un poco a la antigua usanza: lee muy bien lo que ocurre en las ruedas, pero por eso mismo se vuelve demasiado blanda cuando pierde tracción y demasiado dura cuando intentamos un cambio de apoyo. En este sentido nos recuerda a un Lancia Delta Integrale, aunque las dos décadas que les separan dejan al Impreza en mucho mejor sitio.

En resumen, las prestaciones del Impreza son algo superiores a las del Focus gracias a su mayor capacidad de tracción y a pesar de que el Ford dispone de un motor más enérgico y un paso por curva mejor. Sin embargo, el Subaru aunque difícil de conducir, resulta algo más noble que el Ford en tanto que avisa más al conductor. Por las curvas lentas en las que el STI pasa ‘chirriando ruedas’, el RS lo hace con gran aplomo y solvencia. Ahora bien, quien lo maneje debe de ser consciente de que su coche monta unos neumáticos deportivos de medidas: 235/35 R19 que no estarán dispuestos a informar lo más mínimo sobre donde está el verdadero límite de adherencia. El Impreza se conforma con unos 245/40 R18, mucho más ‘razonables’.

Llevándolos cerca del límite en las curvas lentas, el Impreza tenderá a deslizarse de las cuatro ruedas, mientras que en el Focus podremos perder el tren trasero repentinamente o levantar una de las ruedas del suelo con relativa facilidad. Por tanto, máxima atención en los dos casos.

Parque cerrado

Si dejamos a un lado su principal función: disparar la adrenalina, lo cierto es que estos dos compactos deportivos son perfectamente cómodos para un uso frecuente en conducción normal. En el apartado de habitabilidad, los dos aprueban con nota, tal y como sucede con el Mitsubishi Lancer Evolution X y a diferencia del Renault Megane R26R (ver video) , que son sus dos rivales por antonomasia.

Una diferencia muy importante entre estos dos coches que nos hemos reservado para el final de esta comparativa es que el Subaru está homologado para cinco pasajeros y el Focus RS no. La marca del óvalo ha tomado esta decisión para resaltar el carácter deportivo de este ‘purasangre’ y diferenciarlo del resto de la gama, sin embargo, es un desperdicio de espacio el de la parte trasera (más amplia que la del Impreza) que debemos reseñarlo. En el Impreza hay espacio más que suficiente para los cinco pasajeros aunque no podrán llevar demasiado equipaje, puesto que el maletero ofrece 301 litros de capacidad, por los 385 del Focus.

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